"Vayan por el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación"
(Mc. 16,15)


[Trasfondo]  [¿Qué hacemos]  [Objetivos]  [Nuestra Coordinadora]
[¿Cómo se forman las Comunidades de Oración en las parroquias]
[Misión Parroquial]  [Comunidades Establecidas]  [Cómo se Dirigen]  [Comunidades en Acción]
[Directorio Diocesano de Misioneros]


Galardonada con la
Medalla Sor Isolina Ferré

Gilda Cruz Batiz

Gilda Cruz Batiz es la Coordinadora de las Comunidades de Oración y Reflexión Bíblica en la Diócesis de Ponce.

Compartir la palabra de Dios con los demás es para Gilda Cruz Batiz no sólo un intento de acercar a otros al camino de la salvación, sino una oportunidad para salvar su alma.  La coordinadora de las Comunidades de Oración y Reflexión Bíblica de la Diócesis de Ponce recibió a el Visitante en su hogar y conversó sobre lo que el ministerio de evangelización ha realizado por los pasados 19 años.

Además, Cruz Batiz habló de la satisfacción que siente de servir a Cristo a través de la misión de llevar el Evangelio, labor que fue reconocida hace varias semanas en la Cámara de Representantes de Puerto Rico con la medalla Sor Isolina Ferré.  El reconocimiento se otorga a líderes que se destacan por su servicio al prójimo.

 

¿Cuál es el fin de las Comunidades de Oración y Reflexión Bíblica?
"El objetivo del ministerio de evangelización es llevar a todas las personas, en especial a los indiferentes y alejados, la Palabra de Dios para que en cada cristiano se realice una conversión profunda"

Es un ministerio para catequizar, ¿a quiénes se les lleva la Palabra y cómo lo hacen?
"Cada sacerdote escoge un área y se escoge una casa en un sector y se invita a los vecinos del lugar.  Se hace una misión de cinco días en la que se comparte la palabra de Dios y unos temas de crecimiento espiritual".  Es leer y compartir la palabra de Dios y se medita sobre lo que leímos.  Nosotros hacemos preguntas a las personas para facilitar el intercambio e integrarlos a la misión.  De manera que las personas pueden abrir más el oído y, con la fuerza del Espíritu Santo, convertir esa palabra en vida".

O sea, ¿se lleva la misión a sectores donde las personas no asisten a misa?
"Eso es la nueva evangelización.  Es trabajar con los indiferentes y con los que están alejados para que surja un nuevo ardor, se acerquen a Cristo y para que en ese lugar se tenga una fe viva".

Lleva 19 años invitando a las personas a conocer y amar al Señor.  ¿Cuantas Comunidades hay en la Diócesis?
"Somos enviados por el Obispo y, junto a un equipo de misioneros entre los que hay coordinadores parroquiales y responsables de las comunidades, trabajamos unidos para lograr el objetivo, que es crecer en la experiencia del amor de Dios.  Al momento hay 58 Comunidades de Oración y Reflexión Bíblica en la Diócesis de Ponce desde que comenzamos en la parroquia Corazón de Jesús en 1989".

El ministerio de evangelización, o sea, las Comunidades, es promovida por la Santa Sede ya que fue iniciado bajo el pontificado de Juan Pablo II y continuado por el papa Benedicto XVI, ¿qué persigue?
"Que cuando leamos las escrituras nuestro corazón arda como ardía el de los discípulos de Emaús, que no nos quedemos indiferentes.  El método es compartir la Palabra y la nueva expresión, la nueva evangelización.  Nosotros somos los instrumentos para que los alejados vuelvan a Cristo".

¿Como ha sido la experiencia, las personas son receptivos al escuchar la palabra de Dios y vuelven a acercarse a la Iglesia?
"Un 98 por ciento ha sido éxito.  Hay muchos que esperan a que alguien les hable y les diga 'tú eres un hijo de Dios, tú vales para Dios, ve a conocer esa experiencia de volver a Él que te va hacer crecer como persona y te acerca al camino de la salvación".

Y para usted, ¿Ha sido satisfactoria la experiencia a través de todos estos años?
"Sí, yo me siento muy feliz por ser un instrumento para llevar esa buena nueva del Señor, que ofrece un cambio a la vida de las personas, que los saca de las angustias y por ayudar a que esas vidas se tornen llenas del amor de Dios".

Además de la satisfacción de ver personas acercarse a Cristo le galardonaron con la medalla Sor Isolina Ferré por excelencia al servicio comunitario.
"No lo esperaba...nosotros trabajamos por amor a Dios.  Cuando me notificaron que me otorgarían la medalla fue una sorpresa porque de veras que no lo esperaba.  Lo más que da alegría al cristiano es que uno está sirviendo de instrumento para llevar almas a Cristo y eso a mí me llena de alegría porque como dice San Agustín 'el que salva un alma tiene la suya gana'."

La coordinadora reveló que la misión de esparcir el Evangelio la ha podido realizar gracias al apoyo de su dos hijas, sus tres nietas y de su esposo, el diácono Joseph Burgos Roca, quien además es asesor espiritual de la Comunidades.

Antes de concluir, Cruz Batiz envió un mensaje para quienes esperan la nueva evangelización.
"Abran el corazón a Dios.  Que cuando la misión se presente en su comunidad, asistan porque le va a traer un cambio grato, profundo y salvífico a sus vidas.  No dejen pasar a Cristo de largo".


¡VEN A CRECER EN LA EXPERIENCIA DEL AMOR DE DIOS!

Para unirse a la Comunidad de Oración de su Parroquia, o para coordinar una Misión en su comunidad, puede comunicarse con el equipo Misionero.

GILDA CRUZ BATIZ
Coordinadora General
Tel. (787) 843-8207