"Vayan por el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación"
(Mc. 16,15)


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Magno comienzo Misionero 2019

¿QUÉ HACEMOS?

 

  • Compartir y reflexionar semanalmente la palabra del próximo domingo (lecturas, salmos y evangelios).

  • Seguir las enseñanzas del fundador de la Iglesia Católica, Nuestro Señor Jesucristo. (Jn. 14, 6).

  • Vivir una conversión profunda a imitación de las primeras comunidades de la Iglesia Primitiva. (He. 2, 42-47; 4, 32).

  • Educar en la fe a los participantes que asisten a la comunidad. (Heb. 11).

  • Compartir vivencias cristianas, la acción de Dios en cada uno de los participantes. (1 Pe. 2, 9'10)


LECTIO DIVINA

    "Recuerden que la oración debe acompañar a la lectura de la Sagrada Escritura, para que se entable un diálogo entre Dios y el hombre, porque a él le hablamos cuando oramos, y a él oímos cuando leemos las divinas palabras' (San Ambrosio)". (Dei Verbum, 25)
    La lectio divina no es otra cosa que la lectura orada de la Biblia. Es la oración que nace de la Biblia y se hace con la Biblia. La lectio divina es la lectura de un pasaje bíblico que tiende a hacerse oración y a transformar la vida.
    Para ser lectio divina debe ser un ejercicio metódico y ordinario, en un clima de silencio y oración. La lectio divina es un estímulo para encontrarse personalmente con un texto bíblico, para dejarse interpelar y llegar a un encuentro con el Señor que habla por medio del texto.
    El propósito de la lectio divina es dejarse estimular por la Biblia para conocer al Señor que invita a encontrarse con él y dejarse seducir por él, Palabra de Vida Eterna.

La lectio divina comprende los siguientes cuatro momentos:
        Lectio (lectura)
        Meditatio (reflexión)
        Oratio (oración)
        Contemplatio (contemplación) y Actio (acción)

Para la práctica de la lectio divina se recomienda:
        Tener a la mano una Biblia
        Escoger de antemano los textos (se sugieren las lecturas del día)
        Señalar un tiempo adecuado cada día
        Buscar el lugar apropiado
        Crear un ambiente de silencio
        Tener actitud de fe
        Orar al Espíritu Santo

Las cuatro etapas de la Lectio Divina

1. Lectio = lectura: ¿Qué dice el texto?
    Consiste en leer pausadamente el texto y tratar de entender lo que dice en sí mismo, sin implicaciones personales ni aplicaciones concretas, hasta comprender bien su significado y contenido, poniendo de relieve los puntos principales: los verbos, las personas, los sentimientos, los ambientes. Se trata de saber qué dice el texto en sí, en su estructura, en sus vocablos, en su contexto. Para ello hay que tener en cuenta el género literario del texto y su ubicación en el contexto. Pueden ayudar en esta primera fase las notas o comentarios existentes.

2. Meditatio = meditación o reflexión: ¿Qué me dice el texto a mí?
    En esta segunda etapa se busca lo que el texto me dice a mí. Qué valores están detrás de la acción, de las palabras, de los sufrimientos. Se trata de descubrir el valor central, el mensaje específico del texto, referido al "hoy" de mi vida.
    La meditación es la captación del "hoy" de la Palabra de Dios en mi vida. Es el momento de dejar la lectura y permitir que la Palabra me hable. Ya no es tiempo de leer, sino de escuchar.
    Ayuda grandemente a la meditación mantener las actitudes de disponibilidad, gratuidad y autoaplicación.
    La meditación se hace con la mente, también con el afecto, permitiendo que el texto resuene en nosotros e incluso identificándonos con los personajes.

3. Oratio = oración: ¿Qué le decimos al Señor a partir del texto?
    Es responder: ¿Qué le digo a Jesús, que me habla así? ¿Qué cosa le pido o qué le ofrezco? En la lectio divina la oración es un grito que brota desde lo hondo del corazón que arde por la Palabra de Dios.
    El mensaje suscita espontáneamente una respuesta. La oración consiste en hablar a Dios a partir del mensaje. ¿Qué cosa le digo a Dios? Se trata de responder al llamado, de comenzar a rezar. El mensaje y los valores descubiertos en la meditación ahora son objeto de alabanza, de acción de gracias, de perdón, de petición. El texto se convierte en fuente de gozo y auténtica oración. La oración nos pone en sintonía con los valores evangélicos.    Es el momento de dejar actuar al Espíritu Santo, de despojarnos en la presencia del Señor mostrando nuestra propia verdad, y poner la mirada en el Señor.

4. Contemplatio = contemplación: ¿Qué rasgo he descubierto nuevo del rostro y de la presencia del Señor en mi vida?
   
Es el momento de contemplar el misterio de Cristo y de la profundidad de Dios que se manifiesta en la palabra del texto.
    La contemplación va más allá del texto particular para tocar a la persona de Jesús, que está presente en cada página de la Escritura.
    A esta altura, la oración se hace alabanza y silencio delante del Señor que me habla, que se presenta como amigo, como médico, como Salvador.
    La lectio divina, finalmente, alcanza a contemplar a Cristo y el misterio de Dios presente en la Palabra escuchada. Es como estar amando al Amado (San Juan de la Cruz), ya que quien se nos entrega es Dios mismo, regalándonos su amistad. Por medio de la Palabra del Señor nos encontramos con el Señor de la Palabra.
    Una buena práctica de la lectio divina transforma profundamente el estilo de vida y los valores de la persona:
    "Tu palabra es una lámpara a mis pies y una luz en mi camino".

(Salmo 119,105)
 


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EJERCICIO DE AMOR


Temas Centrales de las Lecturas Dominicales
Ciclo C, Enero 6, 2019 - Mayo 26, 2019

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Enero 6-2019: Solemnidad: Epifanía del Señor: (Manifestación de Jesús a los hombres) Fiesta de la universalidad de la Iglesia: Manifiesta la magnitud de la obra salvadora de Dios, que no conoce fronteras ni discriminaciones. Son los Magos, sabios paganos, los que anticipan el ingreso de los paganos al Reino de Dios. Adorar, es ante todo y sobre todo, agradecer el don recibido, sentirse agraciado y reconocer el misterio de amor que nos supera, nos envuelve y se nos da gratis. [L1-Is 60, 1-6; Sal. 71], [L2-Ef 3, 2-3. 5-6], Ev. Mt 2, 1-12]

Enero 13-2019: El Bautismo del Señor: Dios en el bautismo de Jesús en el Jordán quiso revelar solemnemente que Él era su Hijo, enviándole el Espíritu Santo, y le pide que todos nosotros sus hijos adoptivos, que hemos nacido por medio del agua y del Espíritu Santo, obtengamos la gracia de la perseverancia en el cumplimento de la voluntad de Dios. Dios no hace distinciones de personas y en cualquier nación acepta al que lo teme y practica la justicia. Bautizarse en el Espíritu es sentirse elegido-sostenido-llamado-llevado de la mano-formado-constituido, como servidor de Dios. [L1- Is 42, 1-4.6-7; Sal 28 ó Is 40, 1-5.9-11; Sal 103], [L2-Hech 10, 34-38 ó Tito 2, 11-14; 3, 4-7], [ Ev- Lc 3, 15-16.21-22]

Enero 20-2019: II Domingo del Tiempo Ordinario: El milagro de las bodas de Caná no solo presenta la conversión del agua en vino, sino que trata de la vida y misión de Jesús. Es un texto en el que podemos leer entre líneas casi todo el misterio de Cristo. “Así en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.” Juan relata siete signos en la vida de Jesús y el primero es le de las bodas de Caná. [L1-Is 62, 1-5; Sal 95], [L2-lCor 12, 4-11], [Ev-Jn 2, 1-12]

Enero 27-2019: III Domingo del Tiempo Ordinario: La palabra “hoy” nos presenta la obra de Dios para cada hombre y para cada pueblo o momento histórico. La primera lectura nos presenta a Esdras y Nehemías inaugurando la reconstrucción del templo y proclaman la Palabra, como fuente de fe y liberación del pueblo. Con Jesús finaliza el exilio y la humillación y comienza el proceso de recuperación del nuevo pueblo. Al comienzo de un nuevo año, también nosotros, peregrinos, debemos encontramos con ese hoy en el que nuestro camino se cruza con el del Señor Liberador. Es el hoy de un nacimiento como personas y como comunidades responsables.[L1-Neh 8, 2-4a.5-6.8-10; Sal 18], [L2- I Cor 12,12-30], [Ev-Lc 1, 1-4; 4,14-21]

Febrero 3, 2019: IV Domingo del Tiempo Ordinario: Cuando Jesús anunció el “hoy de Dios” como momento de la liberación de la humanidad parecía que todos estaban de acuerdo, pero no hubo acuerdo en aceptarlo como Ungido de Dios. Esperaban un mesías celestial no un hijo de carpintero. Así lo profetizó Jeremías; el Hijo del Hombre será resistido en su empresa. Dispongámonos hoy a aceptar todos los riesgos y contradicciones del evangelio liberador. [L1- Jer 1, 4-5.17-19; Sal 70], [L2-lCor 12, 31-13-13], [Ev-Lc 4, 21-30]

Febrero 10, 2019: V Domingo del Tiempo Ordinario: Constituimos la Iglesia, concebidos por Jesús como un pueblo activo, como pescadores que no se cansan de echar sus redes una y otra vez agrupando a los que están dispersos en la gran familia del Reino. Pedro no temió dejar las redes para tomar el timón de la Iglesia. ¿Estoy aceptando yo esa llamada? [L1-Is 6, l-2a.3-8; Sal 137], [L2-1 Cor 15,1-11], [Ev-Lc 5, 1-11]

Febrero 17, 2019: VI Domingo del Tiempo Ordinario: LETRA Y ESPÍRITU DE LA LEY. Jesús afirma que no ha venido a suprimir la ley sino a darle plenitud a pesar de que en muchas oportunidades él mismo se inclinó por una trasgresión de la ley cuando ésta violentaba necesidades fundamentales del hombre. Cuando Jesús habla de la ley, distingue claramente entre la ley o. palabra de Dios y las leyes o palabras de los hombres, a pesar que muchas veces es difícil en la práctica hacer la distinción.. La comprensión de la ley por parte de los fariseos había tenido una negación de la dignidad humana y un olvido de la práctica de la justicia, centro de la Ley de Dios. [L1-Eclo. 15, 16-21; Sal. 118; L2- ICor. 2, 6-10; Ev- Mt. 5, 17-37]

Febrero 24-2019: VII Domingo del Tiempo Ordinario: La generosidad conque David perdonó a su enemigo mortal Saúl es un ejemplo humano de la compasión y misericordia divina, como reza el salmo 102. Cristo resucitado es un testimonio de la forma de vida gloriosa a la que están llamados los cristianos, es el nuevo Adán, primicia de una humanidad nueva. [L1-lSam 26,2.7-9. 12-13.22-23; Sal-102], [L2-lCor 15,45-49], Ev- Lc 6, 27-38]

Marzo 3, 2019: VIII Domingo del Tiempo Ordinario: Lo que rebosa del corazón, lo habla la boca. Lucas pone en labios de Jesús proverbios o refranes parábolas de estilo sapiencial: ciegos en el hoyo, maestro y discípulo, viga y paja en el ojo, árbol y frutos, corazón y boca. Es buena y necesaria la corrección fraterna cuando es por medio de la caridad y ejercicio de la conversión propia y ajena. Si Dios procediera como un fiscal, estaríamos todos perdidos, pues nadie es santo excepto él; pero solo se fija en nuestro esfuerzo por pasar de ser malos a ser buenos y mejores. La primera lectura señala un criterio que es norma de sabiduría para enjuiciar a una persona; la palabra que sale de su boca. Hablamos de dinero, sueldos, médicos, seguros, autos, lotería, viajes, vacaciones, inseguridad, política, sucesos, deportes, etc. Nuestras conversaciones nos delatan, muy poco hablamos de los valores humanos y espirituales, como la solidaridad, fraternidad, el diálogo, convivencia, compartir, paz, unidad, fe, etc. [L1 Eclo. 27, 4-7], [L2. ICor. 15, 51.54-58], [Ev. Lc. 6, 39-45]

Marzo 10, 2019: I Domingo de Cuaresma: Hemos entrado ya en el tiempo de Cuaresma, nuestro desierto espiritual, que hemos de atravesar juntos liberándonos de las ataduras del pecado y caminando hacia la libertad de Cristo. Dios nos dirigirá su palabra, exigente y purificadora, para que nosotros hagamos nuestra opción: por la muerte o por la vida. El Espíritu guía a Jesús por el desierto de su existencia para que descubra y acepte el camino de la cruz, único modo mediante el cual Dios realiza su salvación. También para nosotros éste es un tiempo de búsqueda, de desprendimiento, de prueba y de fidelidad. [L1-Deut26, 4-10; Sal-90], [L2-Rom 10, 8-13], [Ev-Lu-4,1-13]

Marzo 17, 2019: II Domingo de Cuaresma: Una visión anticipada del Reino: La Transfiguración; por un instante Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la la confesión de Pedro. Muestra también que para “entrar en su gloria” es necesario pasar por la cruz en Jerusalén. Lo que más le cuesta a la Iglesia es aceptar al Cristo del dolor, de la entrega silenciosa y de la muerte. Preferimos seguir a un Jesús Resucitado y glorioso, el camino más fácil. Es el fruto del grano de trigo que ha de morir para dar mucho fruto. [L1-Gen 15, 5-12.17.18; Sal 26], L2-FÍ1 3,17—4,1], [Ev-Luc 9, 28b-36].

Marzo 24, 20193, 2013: III Domingo de Cuaresma: La llamada a la conversión sigue resonando en la vida de los cristianos después del bautismo. Toda la gesta de Moisés no es más que un símbolo o figura de lo que nos sucede ahora por medio de Cristo. Ahondando en la personalidad y misión de Moisés, podemos entender mejor el misterio de Jesús. El mismo Dios que llamó a Moisés para revelársele, hoy nos llama a comprometemos con nuestro país y con toda la Iglesia para que alcancemos la liberación de los ídolos que nos oprimen. Con el corazón descalzo, como Moisés, entremos en diálogo con el Señor que nos llama otra vez en esta Cuaresma, [L1-Ex 3, l-8a.l3-15; Sal 102], [L2-Icor 10, 1-6.10-12], Ev-Lc 13, 1-9.

Marzo 31,2019: IV Domingo de Cuaresma: “EL DIOS DE LA MISERICORDIA” Jesús invita a los pecadores al banquete del Reino, les invita a la conversión. El perdón de Dios no alcanza al hombre hasta que éste no se vuelva a El porque Dios respeta su libertad. Cristo nos transforma en creaturas nuevas y nos encomienda la misión de ser los artífices de la reconciliación. El Padre nos recibe y nos viste como hombres re-nacidos. [L1-Jos 5,9a.l0-12; Sal 33], [L2-2Cor 5, 17-21],Ev- Le 15, 1-3.11-32]

Abril 7, 2019: V Domingo de Cuaresma: “FLORECER EN EL DESIERTO” Con esta liturgia iniciamos la última semana de Cuaresma, lo cual significa que estamos llegando al final del desierto. Dios realiza algo nuevo en el desierto estéril, nos otorga su Palabra, que es agua viva que salta hasta la eternidad. El evangelio de hoy nos inspira confianza y alegría, acerquémonos, pues, al trono de Cristo con nuestras súplicas y oraciones mientras le ofrecemos el esfuerzo diario por mejorar la sociedad. [L1-Is. 43,16-21; Sal 125], [L2-FÍ1 3, 8-14], [Ev- Jn. 8, 1-11]

Abril 14, 2019: Domingo de Ramos de la Pasión del Señor: Al comenzar hoy la Semana Santa, centrada toda ella en la Muerte y Resurrección de Jesucristo, la Palabra de Dios nos invita a que nos despojemos del viejo modo de vida para asumir los sentimientos y actitudes de Jesucristo, quien a pesar de su condición divina, se despojó de su rango y tomó condición de esclavo. Hemos venido con palmas para proclamar la realeza de Jesucristo, la realeza del amor y de la paz. [Procesión Le 19,28-40], L1-Is 50, 4-7; Sal 21], [L2-FÍ1 2, 6-11], Ev-Lc 22, 14— 23, 56]

Abril 21, 2019: Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor: Hoy no es un día de fiesta. Es, simplemente: la fiesta. Hoy gozamos la experiencia de lo más maravilloso que tiene la existencia humana: la libertad y el amor. No es un día para muchas palabras ni largos discursos. Nos basta el simple rito de sonreír y mirar hacia adelante; miramos al rostro y sonreír al hermano, apretar su mano, darle un beso de paz y olvidar ofensas. La Pascua es ver a Jesús con nuevos ojos. Es descubrir el sentido de su paso en medio de los hombres. Sólo el discípulo que ama, puede ver y creer. [ L1-Hech 10,34a.37-43; Sal 117], [L2-Col 3,1-4 ó Cor 5, 6b-8], [Ev- Jn 20, 1-9], [puede leerse Lc. 24, 1-12]

Abril 28, 2019: II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia: Iluminados por la luz de la noche pascual, la Iglesia nos invita a continuar viviendo en la alegría y en la paz de la Pascua alo largo de varias semanas hasta la fiesta de Pentecostés. Caminemos escuchando a Cristo que nos dice, “No temas Yo soy el que vive, estaba muerto y ya ves, vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte. El día de la Pascua Jesús otorga a sus discípulos la alegría de la paz. [L1-Hech 5,12-16; Sal 117], [L2-Apo.l, 9-11.12-13.17-19], [Ev Jn20, 19-31]

Mayo 5, 2019: III Domingo de Pascua: La palabra de Dios de este domingo lanza a la comunidad cristiana a tomar postura frente al mundo. También nosotros tenemos algo que hacer y decir; tenemos una buena noticia o Evangelio y nuestra fe en Dios nos obliga a anunciarlo. En nombre de Cristo, lacemos una vez más nuestras redes allí donde el Señor nos indica. [L1 -Hech 5, 27b-32.40b-41; Sal 29], [L2-Apo 5, 11-14], [Ev Jn21,1-19]

Mayo 12, 2019: IV Domingo de Pascua: [REVISAR NUESTRO MODO DE VIDA] La Palabra de Dios en la Liturgia de hoy nos invita a interiorizar nuestra relación con Jesucristo, el Pastor que nos conoce íntimamente y que busca discípulos que escuchen su voz. Es el Pastor que conduce a su pueblo hacia las aguas de vida eterna. El buen Pastor se hace presente en los pastores de la Iglesia, que aunque humanos, pero es Cristo el que los guía y alimenta.
[L1- Hech 13, 14.43-52; Sal 99], [L2-Apo 7, 9.14b-17], [Ev Jn 10, 27-30]

Mayo 19, 2019: V Domingo de Pascua: Jesucristo, preocupado por la fidelidad y la relación mutua entre sus discípulos, les deja un precepto nuevo, que se amen unos a otros como El los ama. Ese amor mutuo nacido del Maestro asegura a la comunidad cristiana la presencia de Jesús de la cual es señal. Esa presencia del amor de Jesús caracterizará y fortalecerá las primeras comunidades cristianas. Es lo que necesitamos hoy en nuestras comunidades. Las lecturas nos exhortan a examinar nuestro estilo de vida como cristianos para ver si llevamos ese testimonio del amor divino de Jesucristo a nuestras comunidades. [L1-Hech 14, 21b-27; Sal 144], [L2-Ap 21, l-5a], [Ev-Jn 13, 31-33a.34-35]

Mayo 26, 2019: VI Domingo de Pascua: Acercándonos ya a la celebración de la Ascensión del Señor y a Pentecostés, la liturgia inclina la mirada hacia el Espíritu Santo, don supremo de Cristo a su Iglesia que debe jugar un papel muy importante en la dinámica de la comunidad cristiana. Ya en los comienzos de la Iglesia (primera lectura), surge la necesidad de la presencia de Jesucristo como defensor y asesor, de suerte que El había enviado al Espíritu Santo para asistirla. “El Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése os enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que yo os he dicho.” [L1-Hech 15,1-2.22-29; Sal 66], [L2-Ap 21, 10-14.22-23], [Ev- Jn 14, 23-29]
 


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Para unirse a la Comunidad de Oración de su Parroquia, o para coordinar una Misión en su comunidad, puede comunicarse con el equipo Misionero.

GILDA CRUZ BATIZ
Coordinadora General
Tel. (787) 843-8207